Un águila real que cobra forma, pliegue a pliegue
Todo empieza con una silueta. Luego un borde, una mirada, una curva. Poco a poco, el águila real emerge entre tus manos. Este busto de águila real en origami 3D capta de inmediato la atención por su porte altivo y sus volúmenes angulosos, casi escultóricos. Una vez terminado, impone su presencia. Serena. Poderosa. Evidente.
Diseñado para ser ensamblado con precisión, este modelo se compone de 45 piezas distintas, que deben cortarse, plegarse y pegarse con cuidado. El conjunto se apoya en 22 hojas A4, repartidas en tres colores complementarios, pensados para acentuar los contrastes y aportar profundidad al plumaje y a los relieves del rostro.
El resultado final presenta unas dimensiones generosas: 285 mm de ancho, 420 mm de alto y 470 mm de profundidad. Un formato ideal para vestir una pared o convertirse en la pieza protagonista de una estantería. Calcula unas 7 a 8 horas de montaje para disfrutar plenamente de cada etapa, sin prisas.
Si te gustan los modelos de animales con carácter marcado, este busto encuentra naturalmente su lugar junto a otras creaciones de la colección aves de origami. Cada modelo cuenta una historia diferente, pero todos comparten el mismo placer: ver cómo el papel se transforma.
Un proyecto creativo para amantes de los desafíos
Este modelo está pensado para quienes disfrutan tomándose su tiempo, comprendiendo la lógica de las formas y saboreando el progreso. Nada inaccesible, pero sí un reto estimulante. Y al final, esa satisfacción discreta: la de haber dado vida a un águila real, pieza a pieza.








